ENTREVISTA A LA CANTAUTORA FOLCLORISTA TARIJEÑA ENRIQUETA ULLOA

Luchadora por la defensa de los derechos de autor y de los artistas de Bolivia. Fundadora de la Asociación Boliviana de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes de Música (ABAYEM). Presidenta por 4 años de la Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música (SOBODAYCOM). Su música está relacionada con los ritmos autóctonos de su región Tarija, por ejemplo en la cueca boliviana y la copla.

Entre sus canciones más conocidas están: “Chapaco Soy”, “La Ruleta del Amor”, “Sangre Española”, “Paso Paso Palomita”, “A la Orilla de la Fuente”, “Tierra Hermosa”, “La Semana del Amor”, “Volviendo al Valle”, “La Vidita”, entre muchas otras.

-          ¿Cómo fueron sus inicios en la música?

-          Yo nací cantando, desde chiquita en el municipio de Padcaya, no pensé que mi trabajo y profesión posterior iba a ser artista. Soy maestra de profesión, egresada de la normal de Sucre, hice un curso de postgrado como orientadora en La Paz y una Licenciatura en la Universidad Federal de Río de Janeiro en Brasil y ejercí la docencia durante 15 años.

-          ¿Qué experiencias tuvo con la música?

-          Nunca fui muy buena para matemáticas y desde la tabla la cantaba, porque mis papás eran profesores, o sea cuando mis papás me hacían estudiar la tabla yo me ponía a cantar.

La verdad es que ya me convocaban para las horas cívicas, para alguna obra de teatro que se hacía, desde muy chiquita, y así fue naciendo mi cariño hacia la música y sobretodo de ver en mi pueblo que las manifestaciones, los sentimientos se expresaban a través de la música, porque en esa época no había nada de tecnología.

Mis padres me trajeron a Tarija a terminar la primaria y aquí las monjitas y maestros sintieron que yo tenía una aptitud para el canto y me hacían cantar, pero yo cantaba en la escuela y en el colegio. Posteriormente en la Normal de Maestros canté en la primera gran actuación de mi vida hasta ahora.

-          ¿Tuvo alguna inspiración musical, un artista que haya marcado su vida hasta ahora?

-          Teníamos mucha influencia de Argentina, Palito Ortega, Leo Dan, Rocío Durcal, la española, –ella me marcó porque encuentro similitud con el estilo de voz que tengo– también Isabel Pantoja y dentro del país obviamente Gladys Moreno y Nora Zapata, tenían una voz hermosa, ellas tuvieron siempre una voz muy nítida, muy potente y muy cristalina.

-          De las canciones que usted ha interpretado en toda su carrera ¿Cuál es su favorita?

-          No podría decirlo, porque yo he tenido mucha suerte en la vida respecto a que los autores, llámense Gilberto Rojas, Orlando Rojas, los autores de la música boliviana que han marcado época, yo he tenido la dicha de que ellos me den sus temas. Es decir, por ejemplo un René Moreno “El Aguilillo” que yo lo haya popularizado, “Tarija Tierra Querida” que yo haya sido la primera en cantar, Orlando Rojas que me haya hecho “Romancera del Guadalquivir”, que me haya hecho inclusive una dedicada a mí, temas con los cuales yo me he identificado.

Pero como le digo, ellos han marcado mi vida, sobre todo Gilberto Rojas, el más grande compositor de Bolivia –porque él sin ser tarijeño pudo componer un “Guadalquivir”, sin ser cruceño “Viva Santa Cruz”– yo creo que es el autor y el compositor que ha logrado que no haya esas brechas horribles entre chapacos, cambas y collas y que más por el contrario podamos ser sólo uno, bolivianos simplemente.

Y con don Orlando Rojas, “Chapaco Soy”, “Romancera de Guadalquivir”, él era mi cumpa, pero aparte era mi maestro, mi amigo y mi confidente.

He sido muy afortunada en la vida –soy muy afortunada en la vida– porque he tenido la dicha que sean los grandes autores del país que hayan sido mis amigos, mis maestros y que bueno, yo haya podido popularizar sus composiciones.

-          ¿Cuál fue la experiencia musical más representativa en toda su vida?

-          Todas son importantes, porque si puedes cantar para un público de diez mil personas como canté en Madrid –para 10 mil bolivianos un 6 de agosto– o cantar para los mineros –que serían unos mil, dos mil no sé– o para poder cantar para el día de la madre para unos ciegos –que no eran 15 ni 20, es decir, lo importante es que tú estás llegando al sentimiento, es decir, lo más importante algo que es muy difícil de llegar, ya sea de una persona. Siento que cuando yo solía salir al escenario, la gente cambia su rostro, porque yo nunca he hecho una canción triste, siempre ha sido una canción alegre con fuerza, entonces la gente inmediatamente sonríe y se alegra.

Obviamente hay ciertas presentaciones que han tenido en mi vida algo de particular, como por ejemplo el haber cantado representando a Bolivia en la Expouniversal de Sevilla, que un público europeo se ponga de pie, cuando tenían 50 opciones de ver cualquier cosa de cualquier lugar del mundo, o está en Madrid para el 6 de Agosto o cantar en Argentina, Mar del Plata para un carnaval, entonces obviamente te marcan, porque como uno puede llevarlos a su región. Tú llevas el país hacia ellos, transmitirles el orgullo de ser bolivianos, es algo muy bonito. Muchas veces me he tenido que agachar para no ver llorar a la gente por nostalgia de su país, son experiencias realmente inolvidables.

-          Debe ser fabuloso estar en un escenario para diez mil personas ¿En ese momento no le entró miedo o nerviosismo?

-          Siempre. uno tiene un poquito de miedo porque no sabes a que público te vas a enfrentar, todas las actuaciones tienen algo de particular.

No sé cuántas presentaciones he hecho pero con seguridad –por no decir todo el país–por lo menos unas 98 poblaciones en las que me he presentado en toda Bolivia.

-          ¿A qué se dedica actualmente?

-          Siempre he pensado cómo puedo aportar a mi país y cómo puedo aportar a mi región. Es decir con los 31 discos grabados, con todas las cosas que hemos podido hacer, todavía yo quiero seguir haciendo, ya no presentarme en público pero sí quiero seguir produciendo. Pero ahora estoy inmersa –primera vez que lo voy a decir– he adquirido las acciones de mis hermanos, de una casa donde yo viví por el centro de la ciudad de Tarija –la he comprado– lo que quiero es hacer un aporte cultural y turístico a la ciudad y estoy en plena ejecución de este proyecto donde va a estar gran parte de lo que hemos podido lograr, es decir, mostrar mis premios, mis discos, la película, los videos, las fotografías, los recortes de prensa, mis trajes, mis mantas, entonces va a ser un espacio en el cual la gente va a poder recorrer mi vida, pero a través de lo que ellos puedan observar. Entonces estoy en ello para que se llame la “Casa de Enriqueta Ulloa”, estoy trabajando en eso porque va a ser un lugar único, como digo va a ser un atractivo turístico para la ciudad y un aporte para la cultura.

-          En la experiencia de vida que ha tenido estando en La Paz y Tarija ¿Cuál es la diferencia entre ambos lugares?

Lo que sí estoy absolutamente segura de que si yo no me iba a La Paz, no sería lo que soy, eso lo tengo absolutamente claro, La Paz me acogió, me brindó lo que Tarija nunca me dio.

No en vano me quedé 33 años de mi vida en La Paz, porque si yo me hubiese quedado (en Tarija) no hubiera irradiado de la manera en como he irradiado desde la capital. Disque Dios vive en la capital y si realmente uno quiere tener éxito –obviamente si bien sabemos que Sucre es la capital, pero la capital política es La Paz– entonces desde La Paz se irradió todo, inclusive en el tema político, yo cuando fui candidata a la vicepresidencia del país, tenía la esperanza de que Tarija me podía elegir para su diputada y no, mientras que La Paz sí me eligió su concejala y sí fui alcaldesa de La Paz por cinco días de interina cuando viajó Juan del Granado.

Además en La Paz siempre me han querido, yo le tengo mucha gratitud a La Paz, como le tengo muchísima gratitud al país y obviamente que es totalmente distinto, la actividad cultural es mucho más grande en La Paz, las posibilidades para los artistas también son grandes en La Paz.

En estos tiempos que han cambiado muchísimo las cosas, es muy rara la actividad en la cual se contraten a los artistas tarijeños, llámese un cumpleaños, una boda, esas posibilidades de trabajo no existen, en La Paz no, yo cantaba para los prestes, para los cumpleaños, para todo eso le falta al tarijeño en comparación a La Paz o Cochabamba.

Yo me acuerdo cuando mi padre era alcalde del pueblo, él tenía que poner dinero hasta para la gasolina, pero ahora ya tienen un recurso y hay leyes, que tienen que incentivar el tema cultural, que viene obviamente casado con el turismo y la economía también.

Pero si nosotros actuaríamos en Bolivia por ejemplo como actúan los otros gobiernos de México, de España, que los protegen a sus artistas, por qué cuál es el patrimonio vivo de cada uno de los pueblos, somos los artistas.

Yo aquí en Tarija no conozco que mis colegas puedan vivir y vivir bien, en La Paz y Cochabamba sí, en Santa Cruz más o menos. Somos muy pocos los que podemos decir que vivimos del canto o vivimos de ser artistas.

-          ¿Podría dar un mensaje para los municipios de Bolivia?

-          El progreso está en crear seres nobles, seres querendones de su tierra, seres honestos, en no robar y no dejarse robar.

Estoy de acuerdo que las calles estén asfaltadas que haya todo lo de cemento, pero no podemos descuidar el alimentar al ser humano, el alimentarlo espiritualmente.

A mí me preocupa que aquí en Tarija, el ala del sombrero de la chapaca sea una cosa tan minúscula cada vez, me molesta y me incomoda cuando se habla a lo gaucho, me molesta cuando las cuecas y la música tarijeña la argentinizan tanto, me molesta cuando una pollera es tan cortita, cuando no tiene una enagua, me molesta cuando la manta la utilizan como trapo y no la utilizan bien, cuando la pollera tiene que venir por encima de la rodilla, a eso se llama identidad.

El modo de hablar del chapaco, no somos gauchos, yo he vivido 33 años en La Paz pero nunca he dejado mi acento, porque yo soy tarijeña, ese es mi modo de hablar, esa soy yo, esa es mi identidad.

Yo creo que eso estamos descuidando los municipios, cada rinconcito de Bolivia tiene su música, tiene sus danzas, tiene su modo de vestir, sus comidas.

Este país es tan diverso, tan maravilloso y a veces lo estamos desechando o lo estamos dejando, ese es mi mensaje para los municipalistas que realmente se ocupan de la infraestructura, pero no dejen de generar seres humanos que sean nobles y que tengan identidad que sean orgullosos de lo que son y lo que tienen, que no necesitamos copiar nada de otro lado.

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